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PELÍCULA

Ficha técnica

One Week

One Week


Intérpretes: Joshua Jackson , Liane Balaban

Título V.O.: One Week
País: Canadá Año: 2008
Fecha de estreno: 06/03/2009
Duración: 94 min.
Género: Drama



Sinopsis

A Ben Tyler le ha sido diagnosticado un cáncer, detectado con cierta gravedad y con pocas posibilidades de salir adelante incluso si el tratamiento comienza de inmediato, con lo que antes de que su percepción de la vida se vea sacudida, decide recorrerse Canadá en motocicleta para disfrutar del poco tiempo que le han advertido que le queda y pese a estar prácticamente sentenciado, ser el dueño de su destino.

 

 

 

N6


Tráiler

Crítica de Cine al Filo

por Jaime Novo 18 February 15

One Week se trata de una película sobre la que quería escribir desde hace mucho tiempo, y he decidido que sea hoy, no sólo porque en el día de ayer “me obligase” tras haberla citado en el cineclub de este mes (The Man from Earth), sino que cuando la destaqué fue al asociar ciertos conceptos como la reinvención o el redescubrimiento personal, además de mencionar ayer mismo un artículo de María Gil titulado "Me tengo que ir" ¿Por qué? - Porque me tengo que ir..., y no sé muy bien por qué, pero sé que me tengo que ir...

En este caso Ben sabe perfectamente por qué tiene que irse, a nuestro amigo le han detectado un cáncer terminal y antes de plantearse iniciar cualquier tipo de tratamiento, adquiere una motocicleta y se marcha a recorrer Canadá, en busca de un despertar interno, una necesidad, un sentimiento que le empuja a salir para respirar otras atmósferas.

Quizá ya hemos visto muchas películas de este tipo, pero a mí me gustó por las sensaciones que me transmitió y la primera de ellas es que la rutina nos impide conocer más de una vida que nos está esperando ahí fuera, en esta película se te plantea qué harías con tu vida si sólo te quedase un día de vida, una semana... De hecho, el final de la película plantea un cierre de la misma de esta forma: “¿Qué harías si supieras que sólo te queda un día, una semana o un mes de vida? ¿A qué bote salvavidas te aferrarías? ¿Qué secreto contarías? ¿Qué banda de música verías? ¿A qué persona le declararías tu amor? ¿Qué deseo harías realidad? ¿A qué local exótico correrías a buscar café? ¿Qué libro escribirías?”

One Week

Yo quisiera replantear la pregunta, hacia un lado más optimista, para escuchar a personas que, sin necesidad de encontrarse en situación terminal, se explayasen a la hora de argumentar hacia dónde enfocarían su interés, propuesta o alternativa, porque -como ya he dicho- mantengo que la rutina tan sistematizada a la que estamos sujetos nos impide experimentar sentimientos, sensaciones y vivencias que se encuentran ahí fuera, al alcance de la mano. Por eso, cualquier experiencia desmarcada de este tipo de sujeción que ya tenemos asumida como la de personas que se quejan de su trabajo, te hablan de su fin de semana, conversaciones sin un trasfondo o cometido alguno despiertan un interés relativo; por eso acepto que una desconexión en ciertos momentos de nuestra vida puede ser positivo, si piensas en lo que te puede aportar al poder involucrarte en otras vidas, en tu vida. ¡Huye! “Algún día me iré, pues quien no lo intenta, renuncia a su pasión y a la acción correcta” (Bman Zerowan & Tosko - Huye).

Más con respecto a One Week: tiene una fotografía que deja helado, independiente de las fotos chulérrimas que Ben va realizando durante su viaje y una música que emociona.

En mi opinión la película es recomendable, cruda y preciosa a partes iguales y con un buen montón de escenas que a uno le llegan, tienen relación con el destino, el desahogo, las emociones... y citas célebres, a modo de epitafio, muchas, como alguna que se cita textualmente de Thomas Edison “Muchos fracasos de la vida han sido de personas que no supieron darse cuenta de lo cerca que estaban del éxito cuando se rindieron”.

Puesto que el argumento también gira en esta línea, a los complejos que arrastra Ben durante su vida, debido a los fracasos y las tragedias que todos llevamos sobre nuestras espaldas, como suele ser habitual en estos casos se me suele dar mal empatizar con la gente quejica que pierde el tiempo en martirizar su situación en lugar de asumir el fracaso como algo de lo que aprender. En el caso de Ben hablamos de alguien que literalmente dice que “los rechazos mataron mi creatividad” y con eso ya justifica no haber vuelto a atreverse en la vida con nada que se saliese de lo instaurado, hablamos de alguien muy preocupado por lo que le digan los demás, desde pequeño cuando le regañan por hurgarse la nariz o más tarde cuando en una audición le dicen que canta mal, a partir de entonces lo que se ha creado es una victimita más que cuenta sus penas en lugar de cantar cuando le venga en gana. En mi caso, si hiciera caso a lo que me dicen, sencillamente esta web, cinealfilo, ni tan siquiera existiría.

Otro de los planteamientos que no me gustan de Ben es su egoísmo, está muy bien coger el portante e irse, pero antes de cualquier movimiento previo habla con tus personas allegadas y no las tengas en vilo, algo que también pensé con personajes como Aron Ralston (127 horas) o “Alexander Supertramp” (Into The Wild) cuando veía dichas películas, curiosamente son casos que, como ocurre en One Week, también se basan en hechos reales; en el caso de Ben además viene analizando su relación de pareja con Samantha conforme va dejando carretera atrás, mientras las llamadas telefónicas entre ambos se van sucediendo, más que entre Jack Bauer y la UAT, dándose la circunstancia de que en lugar de echarla de menos se da cuenta que no está, ni de lejos, enamorado de ella, algo respetable pero muy funesto cuando ella se desplaza un día antes para acabar quedándose tirada como un trapo, además de otra situación que viene de producirse. Es injusto. Esas no son formas, poco tacto el de Ben.

Hay otros aspectos molones, claro que sí, que vengo de mencionar unos párrafos más arriba, que incluso sí pueden ser entrañables, tienen relación con el destino, el desahogo, las emociones... primeramente la manera en que interpreta un mensaje en el tarrito de café como una señal, tiene su parte bonita, así como cuando la moto se le gripa en cierto momento y suelta un grito de desesperación que, realmente, dudo que tenga que ver con esta situación concreta pero se convierte en el motivo perfecto para dar rienda suelta a sus emociones, del mismo modo que, y hablando de emociones, cuando en un momento dado se pone a bailar en medio de la carretera constatando que, por muy ridícula que sea la situación, no se trata de cómo se ve uno sino de cómo se siente.

 

 

 

Propicios días!


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